Con Mick Jones de The Clash a cargo de la producción, temas rasposos como horror show y the boy looked at johnny suenan como clásicos del punk de primera generación. Pero al igual que The Strokes, The Libertines logran imbuir el garage rock descarado con una especie de romanticismo melancólico que añade un alma genuina a su ruidoso estruendo. Aunque no hay señales de what a waster, el sencillo que les dio fama, no faltan excelentes canciones aquí.