Dirt proyecta un hechizo inquietante, diferente a cualquier otra cosa de la explosión grunge. Impulsadas por riffs implacablemente agresivos pero rítmicamente escurridizos, "Would?" y "God Smack" le dan a Layne Staley la oportunidad de explorar un arsenal vocal que abarca lamentos bluseros, gritos impíos y gruñidos guturales. Mientras que "Dirt" y "Hate to Feel" son algunas de las canciones más oscuras desde el apogeo de Black Sabbath, el álbum alcanza su punto máximo con "Down in a Hole" y "Rooster", un par de baladas espeluznantes y majestuosas que alteran la idea de cómo puede sonar una canción de hard rock de combustión lenta.