Fue aquí donde Eno comenzó a experimentar con paisajes sonoros abstractos, a emplear un mayor elemento espacial y los efectos etéreos de sintetizador que presagiaron todo un movimiento de música ambiental. Aunque la mayoría de los temas son instrumentales, los que incluyen la peculiar y apática voz de Eno y sus letras de asociación libre parecen fundirse en la esencia del álbum. Entre los excelentes músicos invitados se encuentran John Cale, Robert Fripp y Phil Collins. Desde el riff alucinante de Sky-saw, pasando por el arrastre elemental de Sombre Reptiles; desde los solos en bucle de Robert Fripp en St Elmo's Fire hasta el oscuro torbellino de Spirits Drifting, Another Green World crea una magnífica serie de atmósferas sonoras rítmicas, expansivas, extrañas y hermosas.