Tras el éxito de los éxitos de baile Fame y Young Americans (ambos del álbum de 1975 Young Americans), Bowie pareció dar un paso atrás, reflexionar sobre el futuro del rock y luego subir el volumen de las guitarras y las sensibilidades del art-rock para crear un álbum completamente cautivador y evocador. Desde la épica canción que da título al álbum (introduciendo el personaje de Thin White Duke y construyendo un rock incendiario) hasta la irresistible Golden Years (otro éxito de baile) y la desgarradora y llena de funk Stay, el alma de David Bowie está prácticamente entrelazada en cada pista. La juguetona TVC15 lleva al oyente a un viaje accidentado al amor tecnológico impío, y la preciosa Wild is the Wind.