Nightcall de Kavinsky fue el momento clave de Drive: al musicalizar los créditos iniciales, se convirtió en la canción insignia de la película y le valió el reconocimiento internacional a Vincent Belorgey, el productor francés que dirigió la canción detrás de las seductoras letras de Lovefoxxx. El éxito tanto de Drive como de Nightcall han convertido a Outrun en uno de los álbumes más esperados de 2013, y no defrauda. Esto se debe a la minuciosa producción de Kavinsky y a su oscura visión del lugar donde el rock se une a la electrónica. Las canciones destacadas son la arrogante 'Blizzard', la inquietantemente sexy 'Nightcall' y la deliberadamente exagerada 'First Blood'. Vinilo alojado en una funda desplegable con imágenes exclusivas.