Poco después de Mordechai, el tercer álbum aclamado por la crítica del grupo de psych-rock estadounidense Khruangbin, el trío tejano se convierte en el último en presentar su propio Late Night Tales en la popular y longeva serie de álbumes comisariados por músicos.
Con una asombrosa selección de temas que traspasan fronteras y culturas, el profundo amor de Khruangbin por los ritmos globales –desde el pop asiático hasta el reggae nigeriano, del mellow groove japonés a los sabores latinos– está impregnado de eclecticismo; el hindi-disco Khushi de Nazia Hassan, producido por la leyenda británico-india Biddu, la banda de rock surcoreana Sanullim que contribuye con Don’t Go, un par de éxitos africanos de los nigerianos Maxwell Udoh y Roha Band, de Etiopía; un desvío a Bielorrusia para Песняры y de allí a Madrid para la enérgica interpretación vocal de Paloma San Basilio con Contigo antes de regresar a Texas.
En otras partes, el estado de la Estrella Solitaria está representado con orgullo, con David Marez y Kelly Doyle, además, en la tradición de LateNightTales, la banda ofrece una versión exclusiva y brillantemente horizontal de Summer Madness de Kool and The Gang, mientras que la mezcla concluye con una pieza de palabra hablada de Tierney Malone, acompañada por la atmosférica interpretación de banjo de Geoffrey Muller, también de Houston, de la Gnossienne de Erik Satie.