Ocasionalmente, un álbum puede señalarse como el punto de inflexión en un género musical. 'Kill 'Em All' es uno de esos álbumes y, vaya, el género del heavy metal necesitaba una transfusión de sangre nueva. En él, el trad metal fue despojado de su pomposidad de finales de los 70 y reducido a su elemento base de fuerza sónica brutal. La sección rítmica de Burton y Ulrich hacen un trabajo magistral, al igual que el as de la guitarra rítmica y vocalista James Hetfield, en un set que debe tanto al punk como a Iron Maiden y Judas Priest. Las alusiones fantasmagóricas siguen presentes en las letras, al igual que algunos solos de guitarra largos, pero por lo demás 'Kill 'Em All' prometía un renacimiento creativo para el hard rock.