Nevermind elevó al innovador trío de grunge de Seattle Nirvana al estatus de deidad, cambiando para siempre la faz del mercado de la música pop. La energía y la estética punk (Territorial Pissings, Drain You) son su savia; la melodía, armonía y estructura pop (Something in the Way, Come as You Are) sus puntos fuertes; las guitarras rugientes y el intelecto subconsciente de Kurt Cobain (Smells Like Teen Spirit, In Bloom) su corazón y alma. Nadie había creado un álbum como Nevermind antes, porque nadie podía concebir un álbum así, al menos no desde que Husker Du se había separado.