La obra maestra de 1983 de Tom. Ya inusual, aquí Waits replantea su sonido por completo incorporando una paleta sonora rica y única, que incluye instrumentos de Harry Partch, mucha percusión, gaitas, marimbas, armonio, etc., todo ello rematado con el enfoque narrativo lírico y visionario de Waits y sus increíbles voces.