En su segundo álbum, Travis Scott vuela libre, disfrutando los frutos de la fama y detectando los peligros. Una narración ingeniosa y sintetizadores cálidos le dan a Birds una sensación surrealista y cinematográfica. Trae himnos callejeros en abundancia ("way back", "coordinate", "through the late night") y su confianza brilla en las íntimas "first take" y "guidance", una pista de R&B con tintes latinos al estilo de "One Dance". Si Rodeo demostró que Travis Scott se siente cómodo saliéndose de las líneas del hip-hop, Birds in the Trap Sing McKnight demuestra que es capaz de crear una obra maestra.