22/08/25
Deftones siempre ha definido una creatividad ilimitada en el espacio musical. A lo largo de nueve álbumes de estudio anteriores, han forjado una identidad sónica inconfundible, feroz pero onírica, al mismo tiempo que abren espacio para el refinamiento y la sorpresa constantes.
Ahora, décadas después del sonido rítmico de su debut que definió una era, Adrenaline, y tras una larga lista de obras maestras que incluyen White Pony de 2000, Diamond Eyes de 2010 y Ohms de 2020, un álbum que les valió su segunda y tercera nominación a los Grammy, regresan con una de las declaraciones más enfocadas de su carrera: private music.
Uniéndose al núcleo creativo de la banda, formado por Chino Moreno, Stephen Carpenter, Abe Cunningham y Frank Delgado (así como el bajista de gira Fred Sablan, que aparece en el álbum), se encuentra el productor Nick Raskulinecz, quien trabajó anteriormente en Diamond Eyes y el emocionante Koi No Yokan de 2012. El resultado es un conjunto conciso y magistralmente equilibrado de 11 canciones que se presenta como un nuevo referente para Deftones.
Reflexionando sobre la belleza y el peligro de la naturaleza, el desafío de cultivar una mentalidad positiva y visiones de un viaje más allá del reino físico, private music muestra a Deftones en su forma más evolucionada. A la vez un viaje psicodélico y un golpe que sacude el cráneo, es el último hito en un catálogo lleno de triunfos inmersivos y emotivos.