26/03/27
Rojo sangre / Salpicadura de arcoíris
Mientras Knocked Loose se esforzaba en lo que se convertiría en su tercer álbum, sintieron la presión de todos lados. Internamente, estaba la necesidad de desafiarse a sí mismos como compositores mientras mantenían la intensidad implacable y la honestidad inquebrantable que siempre han sido sus distintivos. Externamente, había un nuevo conjunto de ojos sobre el quinteto de Louisville, que tanto gira, después de un año excepcional en el que llevaron su sonido sazonado en el underground a algunos de los escenarios más grandes del mundo, encontrándose como los improbables favoritos virales tanto de Coachella como de Bonnaroo.
El proceso creativo fue arduo, con la banda escribiendo cerca de 40 canciones en un lapso de cuatro años antes de seleccionar las 10 pistas que componen el nuevo LP You Won’t Go Before You’re Supposed To. Pero al final, el vocalista Bryan Garris, los guitarristas Isaac Hale y Nicko Calderon, el bajista Kevin Otten y el baterista Kevin “Pac Sun” Kaine perfeccionaron un álbum diverso, cohesivo y salvajemente intenso que resume los enormes avances que han logrado durante su década como banda y afirma su potencial ilimitado de cara al futuro.
El furioso sencillo principal “Blinding Faith” maneja hábilmente los cambios de tempo bruscos al servicio de una crítica mordaz al pensamiento grupal religioso. “Don’t Reach for Me” combina el frenético ataque característico de la banda con una pegadiza deliberada y una refrescante variedad sonora. Mientras que “Suffocate”, con la pionera del pop-meets-metal Poppy, contrasta una opresiva pesadez a la altura del título con un ritmo bailable y sincopado y, a mitad de camino, el ritmo de reggaeton más contundente que jamás hayas escuchado.