Regresando al pop después de una pausa de cuatro años, Madonna reclutó al respetado productor de techno William Orbit como su colaborador para Ray of Light, un esfuerzo consciente por mantenerse al día con las tendencias contemporáneas. A diferencia de otros artistas veteranos que intentaron adaptarse a la electrónica, Madonna siempre fue una artista de baile, por lo que no es una verdadera sorpresa escucharla cantar sobre breakbeats, electrónica pulsante y ritmos de trip-hop contundentes.