26/01/09
Tras dos décadas y nueve álbumes como una de las bandas más queridas de Gran Bretaña, los hermanos nacidos en Wakefield han superado suficientes tormentas, dentro y fuera del escenario, como para darse cuenta de que existe un vínculo indestructible entre ellos. Durante años, ha burbujeado bajo la superficie de su sonido, perforando cada golpe de guitarra, cada chasquido de caja, cada vocalización apasionada, coreada en sus conciertos por multitudes empapadas de sudor y devotas. Pero rara vez la banda ha reconocido este vínculo en voz alta.
"No es algo que nos hayamos dicho explícitamente", admite el bajista y vocalista principal Gary. Sin embargo, todo cambió con la creación de Selling A Vibe, que captura a The Cribs en su mejor momento de energía de cohete. Selling A Vibe es una celebración sin disculpas de la familia. Se trata de encontrar el camino de regreso a la salud con la ayuda de esos seres queridos, explica la banda.
"En nuestros primeros discos, solo escribíamos sobre nuestras experiencias individuales. Ese es un campo de inspiración realmente fértil, pero a medida que avanzas, la vida te señala cosas más grandes sobre las que escribir", dice Gary. "Pero esta vez, me di cuenta al escribir las letras de que todas las canciones estaban realmente arraigadas en la familia".